
Hace ya 15 días que volví del Sáhara y no ha pasado aún una noche sin que sueñe con el desierto.
Tengo la cabeza llena de arena, la metió el siroco por todos mis agujeros, ni melfa ni turbante pudieron impedirlo. Cuando tenga un rato libre, construiré con ella castillos y puentes.
Trasladando la arena granito a granito...modificando el Sáhara.
Aún queda mucho que contar, mucho que hacer y muchas fotos que colgar.
Tengo la cabeza llena de arena, la metió el siroco por todos mis agujeros, ni melfa ni turbante pudieron impedirlo. Cuando tenga un rato libre, construiré con ella castillos y puentes.
Trasladando la arena granito a granito...modificando el Sáhara.
Aún queda mucho que contar, mucho que hacer y muchas fotos que colgar.











































